El pez luna negro avanzaba como un eclipse desprendido del cielo, silencioso y absoluto.
El astronauta lo cabalgaba con la sensación de estar montando la sombra de un planeta.
No brillaba, y sin embargo parecía contener todas las luces que alguna vez se apagaron.
Flotaban en un claroscuro sin fronteras, donde arriba y abajo eran apenas rumores.
Y en esa negrura hospitalaria, comprendió que también la oscuridad puede ser un modo de orientarse.
22 x 27 cm
Pieza hecha por encargo. Lista para enviar en aproximadamente 15 a 20 días.