Atravesé la pared con la torpeza de quien no sabe si está entrando en un dibujo o saliendo de sí mismo.
Del otro lado, el mundo tenía bordes de grafito y un silencio que crujía como papel recién doblado.
Pensé que tal vez la gravedad no era más que una costumbre del color, y que en blanco y negro uno flota mejor.
Alguien me miraba desde la otra dimensión, preguntándose —como yo— quién estaba soñando a quién.
Entonces entendí que cruzar paredes no era un prodigio: lo extraño habría sido quedarse.
Esta versión del Astronauta Interestelar está inspirada en el video de la canción Take on me, de A-ha.
Cada línea está dibujada a mano con un lápiz de manganeso, material resistente a la temperatura del horno (1050ºC).
Escultura hecha por encargo, tardamos aprox 15 días.
Medida 33 x 16 cms